Cóndor andino

Cóndor andino

Nombre científico: Vultur gryphus.

Otros nombres comunes: cóndor de los Andes, buitre, etc.

Hábitat: Hallada únicamente en Sudamérica a lo largo de la Cordillera de los Andes y ligada de forma regular a hábitats altoandinos, sin embargo, en Perú se lo ha registrado al nivel del mar y en Argentina se lo puede encontrar en las llanuras. En Ecuador, esta especie está restringida únicamente a ecosistemas del área andina. En Amaru los cóndores viven en un hábitat de 1200 metros cuadrados construido con el apoyo del Aviario Nacional, Tugalt e Ideal Alambrec.

Rango altitudinal: desde los 2000 hasta los 5000 msnm, aunque en Loja y Azuay se han confirmado registros bajo los 1600 msnm.

Dimensiones: longitud desde la base de su cola hasta el pico de 102-130 cm. Envergadura entre 270-330 cm. A diferencia de la -mayoría de aves de presa, el macho es más grande y pesado que la hembra.

Peso: entre 9 y 16 kg.

Alimentación: Es un ave carroñera por excelencia, se alimenta de manera casi estricta de restos de animales muertos y placentas de mamíferos, lo cual le confiere una gran importancia ecológica dentro de los ecosistemas al desempeñar la función de limpiador biológico de organismos en descomposición, evitando así la
Mapa de distribución de Vultur gryphus en Ecuador.
proliferación de focos de contaminación y por ende de posibles enfermedades.

Período Incubación: 54-60 días. Uno o dos huevos cada 2 años.

Esperanza de vida: Generalmente entre 50 y 60 años, aunque en ocasiones puede llegar a los 70 años.

Sonidos: Casi mudo, sisean ocasionalmente.

Descripción y comportamiento: El cóndor andino es el ave no marina de mayor envergadura del planeta. Además, es el ave voladora más grande del mundo tomando en cuenta volumen, peso y tamaño.

Cuando son adultos, son de plumaje negro oscuro y brillante, poseen un collar de plumón blanco, en las zonas exteriores de las alas presentan barras de color blanco plateado. La cabeza y cuello están desprovistos de plumas, poseen una piel suave y suelta que forma pliegues de coloración rojiza – purpúrea, pudiendo cambiar de tono e intensidad de acuerdo al estado emocional del individuo. El pico es de color amarillo descolorido y sus patas negruzcas. Los machos a diferencia de las hembras presentan una cresta carnosa que cubre la parte superior de la cabeza y el pico, además su iris es de color marrón mientras que en las hembras aparece rojizo intenso.

Sus alas son anchas lo que le permite realizar largos vuelos y a grandes altitudes, su planeo es constante y de gran estabilidad. En una sola jornada puede recorrer hasta 300 km de distancia a una altitud de hasta 6500 msnm. Al momento de aterrizar, lo hacen planeando o si se trata de una presa lo hacen en espiral cerrada pasando por el sitio varias veces calculando donde se van a posar; al tiempo dejan descolgar las patas y caen con suavidad en el lugar seleccionado.

Los juveniles son de color marrón pardo más oscuro en las alas cola y espalda, carecen del collarín blanco y el color blanco de las alas. Su cabeza y cuello son de color marrón oscuro, el pico es negro y tanto el macho como la hembra poseen un iris de color azul grisáceo. Los machos nacen con una cresta poco desarrollada diferenciándoles de las hembras. Conforme van creciendo, van cambiando la coloración de su plumaje.

Los colores de los cóndores les permiten camuflarse de forma exitosa en los sitios de anidación para evitar a sus depredadores o posibles amenazas.

Son animales que tienen una baja tasa reproductiva, alcanzan la madurez sexual a los 6-7 años de edad y se cree que son animales monógamos que cambian de pareja sólo si esta muere. Generalmente tienen un solo huevo cada dos años.

Generalmente no construyen un nido, escogen cuevas o cavidades en la roca con presencia de arena o pequeñas piedras, donde es colocado el huevo directamente en el piso. Los sitios escogidos para anidar y como zonas de dormideros son áreas abruptas, escarpadas de difícil acceso, específicamente en grandes cañones, riscos, acantilados y laderas. El polluelo depende totalmente de sus padres hasta los 7 meses de edad, cuando comienza a realizar sus primeros vuelos. Los polluelos alcanzan la independencia a los 18 meses.

Una vez independizados formarán grupos del mismo o diferente sexo con los que explorarán el medio circúndate. En esta especie existe jerarquía la misma que se manifiesta al momento de alimentarse y obedece a factores de edad, tamaño, sexo y masa corporal que determinan al más fuerte.

Entre los comportamientos más comunes de los cóndores se encuentran:

• Acicalamiento: arreglo minucioso del plumaje durante los periodos en que no vuelan, generalmente en la mañana y durante los baños de sol.

• Extendido de las alas: estiramiento de las alas de espalda al sol, asociada al acicalamiento, principalmente en horas de sol, luego de comidas, antes de iniciar el vuelo y luego de lluvias.

• Rascado: Se lleva a cabo con el pico o las patas suele estar relacionado con el acicalamiento y también se presenta de manera independiente para retirar ectoparásitos, piel y escaras.

• Sentado: Posición en la que se apoyan sobre los tarsos y recuestan la quilla2 en el piso, generalmente la asumen durante periodos de descanso o baños de sol.

• Marcha: Caminado con alas pegadas al cuerpo y ejecutando movimiento ondulante para equilibrar el paso, al tiempo que desplazan la cabeza y el cuello hacia adelante y hacia atrás, Generalmente después de comer o al acercarse a una presa.

• Sueño: Duermen llevando la cabeza hacia atrás y colocándola bajo las alas; durante el sueño las plumas de la espalda se ven erizadas.

• Baños de sol: Estiran las alas y se dedican a acicalar su plumaje aprovechando los momentos de sol, durante los cuales es frecuente ver varios individuos reunidos.

• Baño: Consiste en un chapuzón rápido en una fuente de agua ubicada en áreas de difícil acceso para resguardar su integridad. Primero entran en el agua, mojan ligeramente la quilla y después, de manera alternada sumergen los costados chapoteando con la cabeza. Durante el baño se respeta la jerarquía entrando al agua ordenadamente.
• Secado: Posterior al baño o a lluvias se exponen al sol y se eriza todo el plumaje, facilitando así la acción de corrientes de aire que aceleran el secado.

• Limpieza de pico: Después de comer se dedican a limpiar y pulir el pico ya sea contra el piso o contra un tronco.

• Agresiones entre cóndores: Son poco frecuentes y generalmente se dan en situaciones como el consumo de alimento, desplazamiento de presas y de sitios. Este comportamiento consiste en picotazos, aletazos, empujones con el pecho y proyección de las patas adelante con el fin de empujar al oponente.

Por sus características físicas, esta ave está limitada de cazar, ya que carece de garras y patas prensiles lo que le impide sujetar cualquier posible presa, además, a pesar de ser un hábil volador, en el suelo tiende a ser lenta y hasta un poco torpe por su masa y volumen corporal por lo que no puede ser considerada como un ave de presa.

Sin embargo, se ha podido constatar una actitud oportunista ya que los cóndores aprovechan la condición de animales moribundos o terneros recién nacidos, sobre los cuales fija su interés y gracias su poderoso pico y corpulencia puede someterlos hasta darles muerte y posteriormente alimentarse de ellos.

Una vez localizada la carroña, los cóndores no descienden a comer de manera inmediata, sino que se limitan a volar sobre ella o se posan en algún lugar desde donde ésta se vea claramente. Uno o dos días pueden pasar hasta que finalmente se acercan. Comienzan a alimentarse en los puntos más accesibles o blandos de los cadáveres, es decir, los ojos, lengua, ano, ubre, testículos, abdomen y entrepierna. Con sus fuertes y cortantes picos desgarran los tejidos y abren los cueros lo que adicionalmente facilita el aprovechamiento de la pieza por parte de carroñeros de menor envergadura.

El cóndor posee la capacidad de soportar hambre y sed por extensos periodos de tiempo (se piensa que hasta por un mes y medio), y así mismo puede llegar a ingerir hasta 4kg o 5kg de alimento hasta saciarse extremadamente. Una vez satisfecho y con el buche lleno este podrá levantar vuelo, aunque para eso necesitará la ayuda de los vientos a los cuales se lanza siempre después de buscar una plataforma natural que le proporcione altura.

El estómago de los cóndores como el de otros carroñeros está provisto de poderosos ácidos que les permiten digerir los alimentos y eliminar cualquier riesgo de infección. De igual manera con este fin el cóndor defeca sobre sus patas (urohidrosis) rociándolas con materia rica en uratos lo que le confiere características desinfectantes para evitar riesgos causados por su constante contacto con carroña, carne en descomposición y múltiples agentes patógenos. El poseer una cabeza y cuellos desnudos también son características que se le atribuyen a la asepsia.


Es un símbolo nacional de varios países, se encuentra en el escudo nacional de: Bolivia, donde representa la búsqueda de horizontes sin límites; Chile, donde representa la fuerza; Colombia, donde representa libertad y orden; Ecuador, donde representa el poder, la grandeza y el valor. Además, se encuentra en el escudo de armas de la Universidad Nacional Autónoma de México, la provincia venezolana de Mérida y las provincias ecuatorianas de Pichincha y Chimborazo, emblema militar de las Fuerzas Aérea de Chile, Fuerza Aérea Ecuatoriana, Armada del Ecuador. Además, es el logotipo de las Aerolíneas Argentinas, es la personificación nacional de Chile y los chilenos.

Tiene un importante rol en el folclore y la mitología de las regiones andinas de Sudamérica. Un ejemplo de la importancia de esta ave,
es la declaración como monumento natural que se le dio al cóndor andino en Chile en el año 2006. Además, es considerada como Patrimonio Cultural y natural de Sudamérica.

A pesar de esta importancia ecológica y cultural, hoy lamentablemente su presencia es escasa, siendo observados individuos solos o en grupos pequeños, antes era común observar grandes aglomeraciones de hasta 120 individuos

En Amaru están 2 individuos:

Inti: Es un cóndor macho, adulto de 15 años de edad, totalmente adulto, como pueden observar la coloración de sus plumas son totalmente blancas con negro.
Es un cóndor azuayo, que fue rescatado cuando era un polluelo en la zona de Soldados, vivió en el Centro de Rescate El Ilitío, en Cotopaxi y vino al Amaru como parte del programa de reproducción que se mantiene como uno de los objetivos principales del bioparque.

Yanita: Es un cóndor hembra, de aproximadamente 10 años de edad. Fue rescatada en Imbabura. Se encuentra en el Amaru como parte del programa de conservación y reproducción que se mantiene con esta especie.

Amaru pertenece al Grupo Nacional de Trabajo para el Cóndor, en el cual diferentes centros de conservación junto con el Ministerio del Ambiente, trabajan en conjunto para la conservación de esta especie, mediante censos, reconocimientos y monitoreo constante sobre el estado y el comportamiento de cóndores silvestres y de cóndores que se encuentran bajo cuidado humano. Amaru es la institución encargada del monitoreo de los cóndores andinos en la zona sur del país.

Además, Amaru pertenece al Proyecto de Investigación y Monitoreo Ecológico del Cóndor Andino en Ecuador (PICE), su principal objetivo es contribuir a la conservación del cóndor mediante la generación de información científica. Desde el año 2013, se han marcado con sistemas GPS y monitoreado a 8 distintos cóndores, siendo la más importante la hembra Chunka (diez en quichua), pues es la única marcada en la zona sur del país.

La pareja de cóndores adultos que mantenemos aquí, es una pareja reproductiva, el objetivo es que se lleguen a reproducir para poder liberar al polluelo en su hábitat y contribuir con la reinserción de esta especie y su recuperación.

Guambi: Es el cóndor más joven que teníamos, un macho sub-adulto de aproximadamente 5 años de edad. Guambi se encontraba en Amaru, debido a la lamentable acción de unos
cazadores que intentaron acabar con su vida. Esto ocasionó un daño irreparable en su ala derecha, al crear fracturas en los huesos de su ala. Por esta lamentable acción, Guambi no puede estar en su hábitat, pues ha perdido la capacidad natural de vuelo de grandes distancias.

Guambi se llama así en honor a los jóvenes que lo rescataron, pues eran dos jóvenes de apellido Guambi que observaron que el cóndor intentaba volar, sin conseguirlo, esto fue en la carretera que une Pifo con Quito, cerca de la Reserva Ecológica Antisana, lo encontraron al cóndor lleno de sangre en la carretera que une el nuevo aeropuerto de Quito, Tababela con la ciudad de Quito en Pifo, ellos decidieron llamar al Ministerio del Ambiente para proceder con el rescate del cóndor, que se encontraba en un grave estado de inanición y deshidratación.

Una vez que fue rescatado, pasó al Centro de Rescate Ilitío, ubicado en Cotopaxi, dónde sanó de sus heridas y en 2014 llegó al Amaru con una importante misión educativa.

Guambi, aunque no puede regresar a su hábitat, cumple el importante de rol de comunicador, concientizador y educador sobre su especie. Además, Guambi cumplió un rol muy importante durante los primeros 6 meses del año 2018, tiempo en el cual, vivió en la comunidad de Poetate. El objetivo de la movilización de Guambi a Poetate, fue atraer la atención de varios cóndores silvestres que habitan en la zona y poder marcarlos con un dispositivo GPS para su protección y la conservación de zonas de forrajeo, anidación y percheros.

En julio de 2018, Guambi fue trasladado nuevamente al Centro de Rescate Ilitío, donde actualmente se encuentra con una joven hembra con el objetivo de que formen una pareja y puedan reproducirse bajo cuidado humano para que las crías pueden ser liberadas en su hábitat y contribuir con la recuperación de la especie.

Amenazas: Entre las amenazas que sufre esta especie se encuentra la cacería indiscriminada, ya que mucha gente le teme al considerarlo una especie predadora, la cacería por mitos ya que muchas personas creen que el cóndor es un animal inmortal y quien mata a un cóndor se vuelve inmortal, el envenenamiento, la pérdida de hábitat, la competencia con perros ferales, la degradación de recursos naturales, tendidos eléctricos, alta tasa de mortalidad y baja tasa de natalidad, etc.

Estado de conservación: Lamentablemente, la situación actual de conservación del cóndor es crítica en países como Venezuela y Ecuador, pues están en un grave peligro de extinción. Según el
penúltimo censo nacional, realizado en 2016, en nuestro país existen entre 96 y 106 cóndores, un número muy bajo considerando el amplio territorio que tienen. Las mayores y más saludables poblaciones se encuentran en Argentina y Chile.

En septiembre de 2017 se realizó el Primer Censo Regional del Cóndor Andino en el Sur del Ecuador con la colaboración de más de 20 instituciones públicas y privadas, se identificó 87 áreas de uso, distribuidas en 4 áreas protegidas, 5 bosques protectores y 18 cantones de 6 provincias (Cañar, Azuay, Loja, El Oro, Morona Santiago y Zamora Chinchipe).

Estos puntos fueron rastreados gracias al monitoreo de Chunka, se tuvo una marca impresionante de colaboradores voluntarios, con un registro total de 283 personas, que durante 3 días y un esfuerzo acumulado de 1020 horas, permitieron levantar la información que permitió establecer que el número actual de cóndores en el sur del país es de 28 cóndores, de los cuales 22 son adultos (79%), 7 machos, 7 hembras y 8 de sexo no identificado; 2 son sub-adultos (7%), un macho y un sexo no identificado; y 2 de sexo y edad no identificados (7%).

Estas cifras indican que, aunque se registraron 9 individuos más que en el año 2015, posiblemente hay un alto nivel de mortalidad o una baja tasa de reproducción.

A pesar de que no se registran avistamientos dentro del SNAP, el 44% de los avistamientos se hicieron al interior del Área Municipal de Conservación del Cóndor Andino, que se encuentra en proceso de creación y abarca una extensión aproximada de 33.733 ha., de los cantones de Nabón, Oña, Saraguro y Santa Isabel.

• Casi amenazado (UICN)
• Apéndice I del CITES
• En peligro crítico (Libro Rojo de Aves del Ecuador)

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